Conecta las áreas de tu operación y agiliza el traslado de mercancía.
Identificar productos, revisar existencias y validar embarques puede consumir tiempo cuando cada artículo debe escanearse por separado.La tecnología RFID utiliza etiquetas y lectores que se comunican mediante radiofrecuencia. Permite identificar artículos etiquetados sin tener que orientar cada etiqueta directamente hacia el lector, facilitando la captura de información durante los procesos del almacén.
En Miralejos evaluamos su aplicación de acuerdo con el tipo de mercancía, los puntos de lectura y las necesidades de control de tu operación.
¿Cómo funciona?
Ingreso de mercancía
Las cajas o contenedores se colocan en un punto de alimentación, respetando las condiciones de tamaño, peso y orientación previstas para el sistema.
Transporte entre áreas
La mercancía avanza sobre bandas o rodillos a través del recorrido establecido, que puede incorporar tramos rectos, curvas y cambios de nivel.
Control del flujo
Según el equipo y la configuración, pueden incorporarse sensores y zonas de acumulación para controlar el avance y mantener una separación adecuada entre cargas.
Aplicaciones dentro de tu operación
Recepción y traslado interno
Conecta el ingreso de productos con estaciones de revisión o procesamiento, facilitando el traslado de cajas y contenedores.
Preparación de pedidos y empaque
Transporta las cajas desde las estaciones de preparación hacia empaque, evitando que cada traslado requiera un recorrido del personal.
Conexión con clasificación automática
Un transportador puede llevar los paquetes hacia un sorter. Para que ambos trabajen coordinadamente, deben contemplarse aspectos como la velocidad, la separación entre paquetes y las condiciones de ingreso.
Traslado hacia embarque
Conecta las etapas finales de preparación con las áreas de despacho, siguiendo el recorrido definido para la operación.
¿Qué se considera para elegir un conveyor?
La selección parte de las características de la mercancía y del proceso que debe atender:
Productos: dimensiones, peso, forma, estabilidad y tipo de empaque.
Volumen de trabajo: flujo habitual y demanda durante los picos de operación.
Recorrido: distancias, curvas, alturas y puntos de ingreso y entrega.
Espacio disponible: circulación del personal y acceso a las estaciones.
Mantenimiento y seguridad: acceso al equipo, protecciones y dispositivos de paro.
Dale continuidad al movimiento de tu mercancía
Evalúa una solución de transporte de acuerdo con tus productos, recorridos y necesidades de operación.
Antes de invertir en tecnología, entendamos tu operación.
Cuéntanos qué está limitando tu productividad, precisión o capacidad de crecimiento. Nuestro equipo analizará tu caso y te ayudará a identificar el siguiente paso.